martes, 2 de noviembre de 2010

El método canguro o MMC, Método Madre Canguro

Aquí no voy a hablar de forma científica ni mucho menos, puesto que no soy médico, voy a hablar desde nuestra experiencia y no más.

Nuestra peque nació con 1459 gramos y 41cm en la semana 31 de embarazo, desde el momento en que pude levantarme y conocer a mi hija, me ofrecieron el MMC y no me pude negar, porque estaba deseando practicarlo, sentir que esa personita tan pequeña era y es mía, conocernos mejor y darle todo lo que no le pude dar en la barriguita.

Al principio, era difícil porque era muy pequeñita y parecía que se rompía cada vez que la cogíamos, era como de goma, pero sólo sentir el contacto piel con piel, nos hacía vibrar a los papás y ella parecía recuperarse a pasos agigantados, se espabilaba muchísimo a la hora que le tocaba el método, comía mejor y luego se echaba largas siestas en nuestro pecho, yo salía de las sesiones como si hubiera ido a un spa, totalmente reconfortada y sobre todo: SIENTIÉNDOME MADRE, sintiéndome útil en la evolución de mi pequeño bebé.

Este es el resumen que hice de las primeras sesiones:

EL primer día que vi a mi hija, me ofrecieron el método canguro y allá que acepte yo encantada, me parece maravilloso ese método para el avance de los bebes prematuros.

El caso es que el día que pude hacerlo, me emocione muchísimo, recorrí cada centímetro de su pielecita con mis dedos, olí su cuerpecito, besé su pelo, sus manos, le hablé de como era su habitación de como era su casa, de todo y de nada, solo por aplacar mis ganas de estrujarla y de llorar como una boba por tenerla entre mis brazos y sentir su calor, me fijé en cada uno de sus rasgos, en cada uno de sus dedos, me quedé con ese olor tan peculiar a bebé, pero no un bebé cualquiera, no, ese bebé es nuestra hija.

Salí de la sesión totalmente en las nubes, que sensación más indescriptible, tan especial tan irrepetible porque cada una de las sesiones son diferentes, cada día la nena está más grande, hace un gesto diferente, entonces piensas y todos esos movimientos eran los que sentía yo en la barrigota.

Y así llevamos cada uno de los días desde que pude levantarme, haciendo el cangurito con nuestra pequeña, porque Papa también lo ha hecho y está que se le cae la baba con Ariadna.


Y viendo la evolución de mi hija, puedo decir con total certeza que el MMC ha sido el motivo de que Ariadna esté tan madurada y tan espabilada como está, es increíble como el contacto con los papás puede hacer avanzar tanto a estos pequeños milagros.
La prueba es que mi hija nació casi 9 semanas antes de lo previsto, al principio se llevaba bastante entre la edad real, la fecha de nacimiento y la edad corregida, la edad desde la fecha prevista de parto.
Normalmente los plazos para equiparar la edad real y la corregida son entre 10 y 18 meses, mi hija lo ha conseguido en 6 meses.


Por ello animo a todos los papás a que practiquen este método, no tienen nada que perder y todo un mundo de sensaciones y sentimientos por ganar.

1 comentario:

charo dijo...

yo tambien lo hice con mis 2 mellizos y fue una experiencia preciosa !! besitos

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